ÍNDICE


1- PREFACIO

1. Gabriel García Márquez investiga y denuncia un naufragio

2. Dos testimonios históricos que valoran la Sopa Marina

3. Mitos–paradigmas–dogmas científicos vs. Agua de Mar


2- OBJETIVOS

1. Sentar las bases de un Curso de Sobrevivencia para Náufragos utilizando el Agua de Mar como hidratante y nutriente

2. Dar a conocer el valor nutritivo e hidratante del Agua de Mar

3. Divulgar el nuevo paradigma del Agua de Mar. Historia


3. HISTORIA CONTEMPORÁNEA DE DOS NÁUFRAGOS que sobrevivieron

           porque bebieron agua de mar. Gabriel García  Márquez y Alain

           Bombard descubren el Agua de Mar como hidratante y nutriente.

           Comentarios sobre dos libros:


       a. “RELATO DE UN NÁUFRAGO” Gabriel García Márquez


           b. “NÁUFRAGO VOLUNTARIO” Alain Bombard


        c. EL SENTIDO COMÚN DESPRECIADO POR LOS CIENTÍFICOS



4. Náufragos de hoy. Balsas cubanas y pateras africanas


5. hidrataCIÓN y nutriCIÓN DE UN NÁUFRAGO en alta mar


6. guÍA y fundamentos biológicos para el nÁUFRAGO


6-1-ANATOMÍA

a.- Digestivo

a.-1Lengua

a.-2 Papilas gustativas.

a.-3 Glándulas Salivales

a.-4Estómago

a.-5Colon

a.-6 Heces

b.- Urinario

b.-1Riñones

b.-2Uréteres, Vejiga y Uretra

6-2- FISIOLOGÍA

c.- La Célula

d.- Digestivo

d.-1 Boca y digestión

d.-2 Saliva

d.-3 Papilas Gustativas y Sabores

d.-4 Estómago

b.-5 Alimentación y Nutrición Celular

d.-6 Función del Agua

d.-7 Sed

d.-7.1 Evaporación:

d.-7.1.1Sudor-temperatura

d.-7.1.2 Respiración

d.-7.2.Excreciones:

d.-7.2.1Orina-Diabetes

d.-7.2.2 Consistencia fecal

d.-7.3 Secreciones:

d.-7.3.1 Saliva

d.-7.3.2 Enfermedades

d.-8Hambre

d.- 8.1 Mecanismos físicos:

d.-8.1.1 Papilas Gustativas

d.-8.1.2 Estómago-Hiperclorhidria

d.-8.1.3 Neurovegetativo

d.-8.-2 Mecanismos Mentales

d.-8.2.1 Inconscientes

d.-8.2.2 Desprogramación

d.-8.2.3 Reprogramación

d.-9Ayuno y Gandhi

e.- Urinario

e.-1 Paradigmas: Sal y Sales

e.-2 Diferentes Formas Renales

e.-3 Osmorregulación

e.-4 Osmorregulación Comparada

e.-5 Agua metabólica

e.-6 Deshidratación

e.-7 Reciclaje y Urinoterapia

f.- Memoria Celular


7. NORMAS A TENER EN CUENTA EN UN NAUFRAGIO


a. Aprender a Beber Agua de Mar

b. Nutrición e hidratación Comparadas con Sopa Marina

c.  Frío, Grasas Protectoras y Ropa

d.- Ahorro de Agua. Trucos Comparados


d-1 Evaporación

d-2 Respiración

d-3 Sudoración

d-4 Conversación

d-5 Relajación Comparada

d-6 Pelo largo y Barba


8. PARADIGMA MARINO. COROLARIO


                      Salud, Enfermedad, pH, Sol y Agua de Mar


9. ANEXOS


(A). Historia Ignorada del Agua de Mar

(B). Cronología Quintoniana del Mar

(C). Desinformación Oficial y Académica. Accidente cloacal en Miami

(D). Poder Desactivador Microbiano y Biógeno del Agua de Mar

(E). Bibliografía


10. ACTIVIDADES ANTES Y DURANTE EL NAUFRAGIO VOLUNTARIO


1.Mente


a.- Parménides y Chevreul

b.- Relajación Tradicional

c.- Otras Técnicas Mentales

e.- Conciencia y Visualización

f.- Glándulas-Chacras

g.- Autodisciplina

h.- Participar: Logro Histórico

i.- Autoestima y Seguridad

j.- Memoria y Adicción

k.- Espiritualidad-Naturaleza

l.- Bitácora y Resoluciones


1.2 Actividades Durante el Naufragio


a.- Alimentación e Hidratación

b.- Ejercicio

c.- Relajación.

d.- Bitácora

e.- Conversaciones Reforzando

f.-  Lecturas

g.- Actividades Inducidas

h.- Control Signos Vitales

i.- Funciones Fisiológicas

j.- Descanso y Sueño

k.-Tiempo Libre

l.- Contemplación Espiritual

1.3Brújula y Orientación por Estrellas


1.4Características de los Participantes


a.- Peso y Altura

b.- Densidad Ósea

c.- Presión Arterial

d.- Pulso

e.- Analíticas Sangre y Orina

f.-  Examen Médico



PREFACIO


El Premio Nobel colombiano Gabriel García Márquez escribió un libro titulado Relato de un Náufrago” de gran transcendencia como testimonio para comprender el valor hidratante y nutritivo del agua de mar. Otro libro similar, pero autobiográfico del Dr. Alain Bombard, Náufrago Voluntario”, es mucho más dramático por haber demostrado que solamente con el agua de mar, como bebida y alimento, él mismo sobrevivió en alta mar durante 14 días seguidos y, posteriormente, por otro período de 21 días más en su travesía de 65 días de Niza a las Antillas Holandesas su nutrición e hidratación fue, exclusivamente,  la Sopa Marina (agua de mar con fito y zooplancton; ácidos nucleicos, ADN de los orígenes, aminoácidos esenciales, proteínas, grasas, hidratos de carbono y vitaminas; todos los minerales de la Tabla Periódica en su forma orgánica, ecológica, natural, biodisponible y panatómica; larvas y huevos de peces; y todo bajo la alcalinidad marina con pH 8,2).

En este libro por primera vez se dan a conocer las pautas recomendables para sobrevivir en alta mar, si una persona tiene la desgracia de ser víctima de un naufragio. Un náufrago puede vivir por largo tiempo hidratándose y alimentándose únicamente con agua de mar. Para ello, hemos investigado la fisiología y la anatomía comparadas entre los mamíferos marinos –ballenas, delfines y otros– y los humanos.

Ángel padre ha experimentado lo que significa ser náufrago, aunque su naufragio fue voluntario. Similar al que hizo Alain Bombard, pero por un período de tiempo mucho menor. Por dos veces fue náufrago en Fuerteventura, Islas Canarias. No es lo mismo ser náufrago voluntario, que verse obligado a vivir el terror de la noche eterna en un mar embravecido.

  Aunque mi experiencia como náufrago voluntario es relativamente aproximada comparada con las sensaciones que puede experimentar un náufrago real, de todas formas, es lo suficientemente significativa como para sacar ciertas conclusiones y establecer unos parámetros que nos permitan salvar miles de vidas anualmente. Especialmente al considerar los temas de la hidratación –sed– y la nutrición –hambre– de un náufrago marino. En estos tiempos de grandes y efectivas comunicaciones internacionales el tiempo que permanece un náufrago en alta mar es cada vez menor. Por lo tanto, cualquier ayuda para saber sobrevivir en un naufragio hasta 10-12 días, como lo hizo el marinero colombiano Luis Alejandro Velasco, será de gran utilidad. El conocimiento de las características de la Sopa Marina es la clave más importante para la sobrevivencia en alta mar.

Existen mitos, paradigmas y dogmas científicos que el hombre ha convertido en casi leyes que, sin necesidad, sentencian a la pena de muerte a quien sea víctima de un naufragio. Gabo narra cómo la Armada Naval de Guerra de Colombia les tenía prohibido a sus integrantes beber agua de mar si, por desgracia, naufragaban en alta mar. Luis Alejandro Velasco fue uno de los 8 marineros de la tripulación del destructor Caldas de la  Marina de Guerra de Colombia que el 28 de febrero de 1955 fue víctima del hundimiento durante una tempestad de la nave en la que viajaba. Y Velasco fue el único que sobrevivió al naufragio gracias a que decidió transgredir los reglamentos militares. Bebió agua de mar. Velasco, sin saberlo, fue un innovador rebelde que decidió ignorar los paradigmas y dogmas científicos sobre el agua de mar que, todavía en el año 2010, al igual que en el año 1632 –Papa Urbano VIII vs. Galileo–,  son creencia general entre los científicos de la Ciencias Biológicas y, especialmente, los que se consideran como oceanólogos, como la dinastía Cousteau y sus seguidores con los que discutimos el tema que nos ocupa en el “Green Forum Oceans”  , celebrado en julio del 2009 en Miami. Los que proponemos al agua de mar como MADRE DE TODAS LAS AGUAS Y DE LA VIDA en los diferentes Congresos Internacionales en los que participamos, somos calificados como ignorantes, charlatanes y brujos por los científicos de turno que se rigen por el dogma de: LO QUE YO NO SE NO EXISTE. Tal como también sucedió en mi última participación en la EXPOZaragoza2008. Todavía los HECHOS Y EL SENTIDO COMÚN no son el paradigma que rige a los científicos –hay excepciones, muy pocas– de los diferentes campos de la Biología, la Medicina, la Veterinaria, la Agricultura, la Ganadería, el Ambiente, la Oceanografía y similares. Sin olvidar que la Medicina no es una Ciencia, es una Arte.




Bote salvavidas Zodiac de 4,65m. x 1.90m utilizado por Bombard en su travesía de 65 días



La mente juega un papel decisivo y fundamental en un naufragio. “Pensar y ser es la misma cosa y somos lo que pensamos” (Parménides 500aC). Si nos han lavado el cerebro diciéndonos que si bebemos agua de mar se nos taparán los riñones y que, además, moriremos locos, inexorablemente este error de origen académico nos llevará a la muerte. Se ha demostrado que el 70% de los náufragos mueren al tercer día, víctimas de los paradigmas y dogmas académicos erróneos, o de los reglamentos marinos obsoletos. La deshidratación –sed– estando rodeado de agua, es la tortura más lacerante que sufre el náufrago. La sed insatisfecha desencadena la desesperación. La esperanza, sin fundamentos razonables, se diluye como las 118 sales marinas en el agua de mar, especialmente al llegar la noche.

Los científicos se han olvidado de que la primera célula salió del mar. Los mitos, paradigmas y dogmas científicos, que actualmente rigen las Ciencias Biológicas, les han inducido a pontificar sobre las características del agua de mar de la que afirman: 

1) está contaminada

2) causa insuficiencia renal –tapa los riñones– y que

3) si un náufrago la bebe se vuelve loco, o se muere.

Todo lo cual es falso, ya que los hechos nos demuestran que el agua de mar:

a)es imposible que se contamine con microbios de procedencia terrestre, gracias a los fenómenos de la ósmosis y la homeostasis. De lo contrario los océanos serían auténticos estercoleros –por no utilizar otra palabra.

b)es diurética, y

c)hemos comprobado en naufragios voluntarios –soy uno de los testimonios–que Gabo y Bombard narraron la verdad de los hechos

Los médicos y sanitaristas no son capaces de darse cuenta de que los 3 EJES que rigen los fundamentos por los que ellos pretenden curar a sus pacientes son inherentes a las propiedades del agua de mar. Y gratis. Los 3 ejes son:


a)recarga hidroelectrolítica

b)reequilibrio de la función enzimática

c)regeneración celular


Para llegar a ser náufrago voluntario es imprescindible prepararse. Aunque para experimentar por un semana no hace falta tanto tiempo como el de un año que invirtió el médico Francés Alain Bombard antes de su periplo. Los mismos ensayos para “aprender a beber agua de mar” y a utilizar los trucos que emplean los mamíferos marinos en alta mar para alimentarse e hidratarse, se pueden hacer en mucho menos tiempo que el de un año con resultados satisfactorios. Una semana de preparación es suficiente.

Durante una semana se aprende a beber agua de mar. Se comprenden los mecanismos comparados que utilizan las ballenas, especialmente las denominadas misticetas que no tienen dientes, pero que tienen una barbas que les permiten capturar el contenido sólido diluido en la Sopa Marina, especialmente el fitoplancton y el  zooplancton, o las larvas y huevecillos de los peces que todos  son invisibles al ojo humano.


El proceso de hidratación de los mamíferos marinos es otro tema de gran trascendencia para preparar el naufragio voluntario.


                                    

                  El autor y a su nieta Grace beben agua de mar en las costas caribeñas





HISTORIA CONTEMPORÁNEA DE DOS NÁUFRAGOS

que sobrevivieron porque bebieron agua de mar


Gabriel García Marquez y Alain Bombard descubren el Agua de Mar como hidratante y nutriente

Comentarios sobre dos libros:


“RELATO DE UN NÁUFRAGO” Gabriel García Marquez


“NÁUFRAGO VOLUNTARIO” Alain Bombard


El uso del agua de mar como hidratante y nutriente comenzó en 1904, época en la que el sabio francés René Quinton publicó su obra El Agua de Mar Medio Interno. Para Ia época Quinton fomentó el uso del agua de mar isotónica (9g x 1000cc). Pero, aparentemente, Quinton no divulgó tanto los usos del agua  de mar hipertónica (35g x 1000cc) de mayor concentración, es decir, tal como actualmente se encuentra en los océanos.

Aunque resulte paradójico, fueron los escritores Alain Bombard, “Náufrago Voluntario”, 1952, y el Premio Nobel de literatura 1982, Gabriel García Márquez, “Relato de un Náufrago”, 1955, los que dieron testimonios históricos contemporáneos del uso exitoso del agua de mar hipertónica como hidratante y nutriente.  Dos náufragos, uno voluntario, Bombard, y otro forzoso, Velasco, fueron los héroes que instintivamente salvaron sus vidas por beber el agua de mar “cruda”. Contra todos los prejuicios y tabúes que, todavía, más de 50 años después siguen vigentes, se demostró el poder nutritivo e hidratante del agua hipertónica de cualquier océano. Llama la atención que ni Gabo, ni Bombard, se diesen cuenta de lo que escribían, aunque aportaron testimonios irrefutables de las maravillas del agua de mar como agua potable –imposible la vida sin agua– pero sin que apreciasen sus poderes nutritivos y, menos,  preventivos y curativos.  Dato sumamente curioso por tratarse de cerebros creativos. Llama más la atención en Bombard, un médico francés que hizo estudios sobre la nutrición marina en el Museo Oceanográfico de Mónaco durante un año. Investigaciones que realizó antes de lanzarse al mar sólo, sin compañía, para hacer la travesía Niza-Las Antillas en un bote salvavidas al que denominó El Hereje. Travesía que realizó en 65 días, en los que tuvo que sobrevivir, como un auténtico náufrago, solamente con los recursos que podía obtener directamente del mar, para lo que se tenía que valer del ingenio de quien no tiene comida, ni agua dulce y, apenas dispone de una frágil balsa neumática, un pedazo de vela para navegar, un cuchillo, una lámpara y unos cordeles.

El colmo del tema del desconocimiento del uso del agua de mar hipertónica, o sea, tal como se encuentra en los océanos, se da con Jack Cuosteau. Quien, al igual que Bombard, era un francés que se movilizó como náufrago por Mónaco, y no se enteró, tampoco, de que había existido un compatriota de ellos, el sabio René Quinton, que había descubierto los poderes nutritivos y curativos del agua mar 60 años antes de que ellos brillaran en el firmamento marino. Contamos a continuación, a manera de resumen, algunos de los temas más resaltantes del uso del agua de mar relatados por los dos héroes de estas aventuras marineras.


“Náufrago Voluntario”, durante 65 días, de Alain Bombard

Historia del médico francés Alain Bombard, publicada en varios idiomas quien, siendo médico, tenía todo el conocimiento para saber cómo el agua de mar puede hidratar a una persona, es decir, tal como lo puede hacer el agua dulce que sale por los grifos de nuestras casas. A esta conclusión llegó después de investigarlo por largo tiempo antes de lanzarse al mar en condiciones muy precarias y sólo. Estudió las propiedades químicas del agua de mar y el valor nutritivo del plancton. Pero, no la Sopa Marina integralmente.

En el prefacio de su libro dice textualmente: La ciencia es letra muerta mientras no le siga la aplicación práctica”, con lo que se sitúa como un universitario realista que no cree en los paradigmas y, por ello, le pone a su balsa de naufragio el nombre, muy significativo, de Hereje. Una balsa neumática de 4,65m. de largo por 1,90m. de ancho. Un auténtica cáscara de nuez. Lo que Bombard proponía eran meras herejías a todos los niveles, desde el científico–médico, al marítimo. Nadie creía que tendría éxito en su aventura: “El único que lo cree soy yo”, comentaba a manera de sorna y no sin desencanto. Todavía hoy en día, 15 de julio del 2009, biólogos, médicos, sanitaristas, científicos, oceanógrafos, marinos mercantes y de las armadas, y pilotos aeronáuticos, desconocen las características de la Sopa Marina. Sin embargo, algunos pescadores de las Islas Canarias, Puerto Jable en Fuerteventura, me dijeron que ellos no tenían inconveniente en cocinar y beber agua de mar si las circunstancias lo exigían.

Para entrenarse, antes de tirarse al mar, Bombard aprendió a beber agua de mar, para lo que: Sorbía agua de mar en pequeñas cantidades, para calmar la sed, sabiendo que haciéndolo en pequeñas cantidades no correría peligro”, escribió Alain . Llegó a la conclusión de que podía: “Absorber de 800 a 900g de líquido salado, para lo que la ingesta de agua de mar no debería de sobrepasar de cinco días seguidos”. Algo que resultó contradictorio cuando se vio obligado a beberla hasta por 14 y 21 días seguidos: “Nunca tuve diarrea, ni problemas renales, ni mal aliento –y añade en su relato–: “Más bien tuve estreñimiento”.

Mi opinión es que Bombard al referirse al estreñimiento, probablemente, no se dio cuenta de que aunque se sentía satisfecho nutritivamente el contenido de su masa intestinal era prácticamente nulo, no había un bolo alimenticio, ya que su nutrición iba directamente a Ias células (biodisponibilidad), motivo por el cual no sentía la necesidad de expulsar heces como cuando tenía la oportunidad de comer pescado. Prácticamente su intestino no tenía heces. Los residuos desechables los expulsaba por las vías respiratorias (C02), Ia orina, fundamentalmente, y por Ia piel. No tenía que eliminar casi nada por las heces, ya que lo que ingería era líquido. Por eso sentía que tenia <estreñimiento>. Tema que comprobamos personalmente en nuestro <mini-naufragio voluntario> en Fuerteventura. No se defeca, pero no se está estreñido.

Cuando estuvo bebiendo agua de mar exclusivamente, escribía en su bitácora que: “no tenía sed, ni hambre”. Una demostración de que Bombard no estaba al tanto, exactamente, del valor nutritivo celular del agua de mar y de su poder hidratante, aunque escribió: “después de estudiar químicamente el agua de mar he llegado a la conclusión de que en un litro, los minerales son 35g y el resto, 965g son agua, H20, pura y potable”. Bombard no padeció de hambre celular, su hambre era saciada automáticamente, y solamente con su ración diaria de agua de mar hipertónica. No se dio cuenta que en el agua de mar hay algo más que unos cuantos minerales o electrolitos.

Y es que en el agua de mar está la Tabla Periódica “completita”. Algo que, todavía, en el 2009, está pasando por debajo de la mesa, ya que para Ia mayoría de los proveedores de salud y los científicos el agua de mar es <agua salada> y eso es todo. No les cabe en la cabeza algo más que sal (NaCl) cuando piensan y se refieren a las sales, minerales, iones, electrolitos, o metales que hay en el agua de mar. Por ahora, son 118 elementos. Cada 1L de agua de mar está compuesto por la  Sopa Marina que contiene: 965cc. de agua, ácidos nucleicos, ADN, aminoácidos esenciales, proteínas, grasas, vitaminas, minerales (118 elementos de la Tabla Periódica completa), fitoplancton, zooplancton –krill/omega3–, huevos y larvas de peces, cadenas de carbono, material particulado, 10 mil millones de virus, 9 mil millones de bacterias y la información de los orígenes de la vida celular, todo  en un ambiente alcalino de pH 8.2. Motivos por los cuales el agua de mar es el nutriente más completo de la Naturaleza, biógena y patogenicida.  Razón por la cual Bombard no tuvo problemas de salud graves durante la travesía. Los peces y los mamíferos marinos en Alta Mar no padecen de pandemias, epizootias, ni de zoonosis. No hay enfermedades infecciosas ni “gripes marinas” en el mar.

Bombard durante su preproducción del naufragio voluntario obtuvo mucha confianza, en materia de alimentación e hidratación, al comprobar cómo: “Los esquimales que, durante los seis meses del invierno polar, comen exclusivamente carnes y grasas, solo beben el agua de los bancos de hielo, y sin embargo no parecen sufrir graves trastornos digestivos”. Esto concuerda con las adaptaciones de nuestras <primas mamíferas>, las ballenas, que obtienen energía de la grasa que, a su vez, al quemarse, o metabolizarse, producen lo que los científicos llaman agua metabólica en la proporción de 1,O7gr de <agua dulce> por cada 1gr de grasa que queman. Con Io que, los esquimales, al igual que las ballenas, también consiguen obtener la suficiente <agua dulce>, para isotonizar el agua de mar hipertónica que beben durante seis meses del año. Extraña que el doctor Bombard no investigase más el tema para así haber completado la obra de su compatriota René Quinton, comenzada medio siglo antes.

En otra de sus afirmaciones dice: “Nada de lipotimias”, y aclara, es decir, “tendencia a! síncope o desfallecimiento”. Refiriéndose al día 28 de octubre comenta: “Buena señal: no tengo sueños alimentarios. Es la prueba de que no tengo hambre, pues el hambre es, en primer lugar, una obsesión. De hecho no deseo nada”. Lo que confirma que su estado nutricional era óptimo dadas las circunstancia, y podía mantener todas sus actividades físicas de rutina durante la travesía sin complicaciones, muy diferentes a las <normales> de un náufrago voluntario como nosotros. Parte de lo expresado por Bombard tuvimos Ia oportunidad de experimentarlo personalmente cuando hicimos un mini-naufragio (comparado con el de Bombard) voluntario en Ia Semana Santa del 2004 en Fuerteventura, Islas Canarias.

En otro de sus comentarios afirma que: “El agua del Atlántico parece deliciosa comparada con la del Mediterráneo. Es mucho menos salada y calma perfectamente la sed”. En realidad lo que sucede es que a medida que el organismo se va acostumbrando al sabor del agua de mar, se siente menos el sabor “salado” proporcionado, precisamente, por el sodio. El 11 de noviembre hizo un comentario verdaderamente sensacional con relación al agua de mar: “Durante veintiún días había permanecido sin beber una sola gota de agua dulce, salvo la del pescado exprimido, que fue muy poco?. Y continúa su narración: “Mi piel estaba en perfecto estado de conservación aunque reseca por la sal. Mis mucosas no se habían desecado nunca, mis orines habían sido siempre normales, en cantidad, en olor y en color; por consiguiente, era por completo seguro que durante veinte, veintiún días (y más tiempo aún, pues podía continuar), los náufragos podían vivir sin agua dulce”. Con ello confirma nuestra tesis de que los riñones son la mejor planta desaladora y que el agua de mar no obstruye ni dificulta el funcionamiento renal. Bombard nunca padeció de hipertensión, ni de nefritis, tal como le habían <augurado> sus colegas médicos, antes del periplo. Y tal como lo siguen afirmando, todavía, en pleno 2004, a pesar de las pruebas en contra. Soy testimonio de lo que afirmo.

Bombard sentencia con una de sus herejías: “Lo más grave para los heterodoxos era el hecho de que yo atacase la creencia general según la cual no es posible vivir exclusivamente, de los recursos del mar, y que el agua salada no es potable”.

De otra parte, llegó a la conclusión, antes de partir, que no carecería de vitaminas elementales como la A, B, D y C. Especial énfasis hizo en investigar cómo las ballenas misticetas, que se nutren de plancton exclusivamente, obtenían la vitamina C, cuya deficiencia hizo estragos en las naves a vela de Ia época de Colon que hacían travesías de larga duración. Su carencia desencadenaba en los colonizadores el mortal escorbuto que fue la bestia negra de los mares durante muchos años. En el fitoplancton, o en el zooplancton que se nutre del fito, estaba la solución ya que es rico en vitamina C.

Finalizando su relato una herejía más: “He sido lo bastante idiota como para fiarme de un libro escrito por especialistas”. Los manuales marinos (Raft o Rafter Books) de la época fueron el blanco de sus iras por la cantidad de errores que contenían y que le llevaron a poner en peligro su vida múltiples veces. Los expertos y los especialistas fueron blanco de sus iras.

Y Bombard para despedirse en su libro enfatiza y ratifica sobre el agua de mar hipertónica: “Desde la salida de Mónaco bebí exclusivamente agua de mar durante catorce días y después durante veintiuno. Vencí la sed del mar. Me habían dicho que el agua de mar era laxante. Pero durante un largo período de ayuno no evacuó por once días. No se me manifiesto ninguno de los signos de intoxicación predichos por los expertos . Jamás mis mucosas se desecaron”.

El Hereje permanece en un Museo Marítimo francés. Bombard, el médico, es un héroe nacional, pero, en su país y en el resto del mundo, sus descubrimientos sobre el agua de mar hipertónica permanecen oficialmente ignorados por la mayoría del status globalizado <médico-sanitario-marítimo> que gobierna a nivel mundial.


“Relato de un Náufrago” del Premio Nobel

Gabriel García Márquez


El popular Gabo, el hombre que podía haber hecho tanto por la nutrición de sus paisanos colombianos y de los hambrientos del tercer mundo, a través del agua de mar, perdió la oportunidad de, además de hacerse rico y famoso (rich and famous) con su Premio Nobel, haber pasado a la historia por haber difundido el agua de mar hipertónica para combatir el hambre y nutrir a millones de niños que mueren anualmente de hambre por su desnutrición rampante, cuando en el agua de mar, que es gratis, se encuentran todos los nutrientes que están demandando esos niños inocentes. La misma agua de mar que alimenta a una ballena de 200 toneladas de peso y 30 metros de largo. Pero Gabo se dejó pasar el ratoncito por entre las piernas y el agua entre los dedos de las manos. Describió maravillosamente Ia historia de un marino colombiano de la Armada de su país que sobrevivió porque bebió agua de mar.


Gabo contó la historia más larga escrita en un periódico, “El Espectador”, en el año 1955, después de 14 sesiones de cuatro horas cada una, con el náufrago Luis Alejandro Velasco, perteneciente a la Marina de Guerra Colombiana. Las entrevistas fueron hechas en un pequeño café de la Avda. Jimenez de Cartagena. Velasco pasó de ser un héroe nacional condecorado por el presidente de turno, a ser declarado persona non grata. Este feliz y trágico relato de Gabo vendió 10 millones de copias en 20 años.

Vale la pena resaltar las frases más significativas del relato de Luis Alejandro Velasco que, posteriormente, analizaré desde los diferentes puntos de vista científicos y empíricos, para sacar conclusiones del porqué de su “autosalvación”. Algunas frases para el análisis:

“Las heridas habían dejado de sangrar y estaban perfectamente secas, me imagino que a causa de la sal del mar”.

Al cuarto día tomé un poco de agua salada. Esa agua no calma la sed, pero refresca. Había demorado tanto tiempo en tornarla porque sabía que la segunda vez debía tomar menos cantidad, y solo cuando hubieran transcurrido muchas horas”.

Al quinto día: . . .me revolvía el hambre. . .estaba extenuado... cinco días sin comer.. . tome otro poco de agua en el cuenco de la mano”.

Necesitaba masticar algo... me acordé de las tarjetas del almacén de Mobile... me las llevé a la boca y empecé a masticar... fue como un milagro: la garganta se alivió un poco y la boca se me llenó de saliva... Sentí bajar hasta el estómago la minúscula papilla de cartón molido y desde ese instante sentí Ia sensación de que me salvaría”.

“Decidió masticar hasta el cinturón de cuero de su ropa”.

Tome varios sorbos de agua de mar. Ahora sé que es conveniente para el organismo”.

“El agua de mar me aliviaba el dolor… Me sentí hasta acompañado y alegre con unas gaviotas que merodeaban la balsa. No tenía hambre. Con más frecuencia que antes tomaba sorbos de agua de mar”.

Lástima que estas experiencias, reales y aleccionadoras, no se hayan difundido más en beneficio, no sólo de los náufragos, sino también de la nutrición de los seres humanos, especialmente de los niños del tercer mundo. Diez millones de niños mueren anualmente por culpa de la desnutrición. La desnutrición es la causa de todas las enfermedades, incluidas las diarreas. El agua de mar empleada integralmente –Sopa Marina, Humedales Artificiales y residuos de la desalinización– podría paliar la hambruna en África, Asia y Latinoamérica, principalmente en las costas; además de ser utilizada en la higiene y la salubridad. Además de contribuir al ahorro del agua dulce en todas las costas del planeta.


AVISO


El contenido, los conceptos y todas las afirmaciones críticas sobre los temas controversiales que contiene el libro “MANUAL DEL NÁUFRAGO” son de la única y exclusiva responsabilidad del Dr. Ángel Gracia. Ni el coautor, ni el editor, ni los colaboradores, ya sean personas jurídicas o sociedades de cualquier tipo, tienen responsabilidad alguna ante cualquier reclamación. Solamente el Dr. Ángel Gracia se hace y es el único responsable de lo que se afirma y es controversial a nivel de las recomendaciones que sobre nutrición e hidratación se exponen en el libro “MANUAL DEL NÁUFRAGO”.

Antes de beber agua de mar consulta con tu médico si así lo deseas. El “MANUAL DEL NÁUFRAGO” y el Dr. Ángel Gracia no se hacen responsables de tu decisión de beber agua de mar o de bañarte en el mar, actos que, en realidad, son lo mismo, pese a lo que los ‘expertos’ opinen. Y, tampoco se hacen responsables el Dr. Ángel Gracia y este libro de que pongas en práctica lo que difunden sin antes consultar con tu médico o “especialista” en la materia.

Sería excepcional que tu “médico o especialista” permitiese esta herejía que irrespeta los dogmas científicos que imparten las universidades y que los profesionales de la medicina deben de acatar, o se arriesgan a perder sus licencias. Tu asesor oficialista lo menos que te puede decir es que estás loco (a). Pero, hay millones de personas en todo el mundo que NO están locos y que beben agua de mar. Otros la utilizan en la agricultura y bastantes crían diferentes especies de ganado con agua de mar. Por el contrario, nadie la utiliza sistemáticamente en la ornamentación para ahorrar agua dulce que se derrocha en millones de kilómetros de costas del primer mundo. Por ejemplo, en los campos de golf, las piscinas y en los jardines que adornan los límites costeros. En el mundo hay 1.400 Km. de costas donde el agua de mar se puede aprovechar como recurso renovable.

Cuando generalice o totalice sobre las universidades, los médicos, biogerontólogos, sanitaristas, periodistas, políticos, dietistas, científicos de la Ciencias Biológicas, o similares, me estaré refiriendo a la gran mayoría de ellos, NO a todos.  Les damos las gracias a las universidades, los médicos y científicos excepcionales que han colaborado con sus aportaciones para que hayamos podido escribir este libro basado en la razón crítica sobre los hechos de la Naturaleza que la inmensa mayoría de los científicos ignoran o no saben explicar porque no aplican el sentido común.

Nota.- En algunos párrafos en vez de escribirlos en plural, lo haremos en singular y señalando que es el “Ángel padre”, el que relata. Mis testimonios, a los 79 años de edad, acreditan lo que no todos los autores han experimentado, pero que se atreven a señalar como paradigmas y hasta dogmas científicos. Algo que he comprobado en infinidad de Congresos, Foros y  la ExpoZaragoza2008, a nivel Internacional.

Otra.- Pavlov dijo: “La cosas se vuelven hipnóticas por la monotonía y son monótonas por la repetición”. Motivo por el cual, muchas cosas las repetiremos, para desprogramarnos de los dogmas científicos académicos que de tanto repetirlos en la universidades, nos lavaron el cerebro .

Dr. Ángel Gracia



PRIMERAS 16 PAGINAS DEL LIBRO